Aramco: Riesgo en el Oleoducto Este-Oeste al Límite

El tubo en emergencia

El 4 de marzo de 2026, Aramco activó en emergencia el tubo East-West, un sistema de 1.200 km que conecta Abqaiq a Yanbu. El proyecto, construido en 1981 como reserva, fue reactivado para evitar el canal de Hormuz cerrado. El flujo alcanzó 2,47 millones de barriles al día. Este valor supera la media histórica de exportación desde Yanbu, que era de 1,8 millones de barriles al día. El tubo tiene una capacidad máxima de 5 millones de barriles al día. El dato no es un objetivo, sino un resultado de emergencia.

En consecuencia, el sistema no fue diseñado para este nivel de tráfico. El tubo opera por encima del 49% de su capacidad máxima. El dato revela una tensión estructural: la infraestructura fue diseñada para una emergencia limitada, no para un flujo continuo. El riesgo no es la cerradura del canal, sino la sobrecarga del tubo mismo. El sistema no es resiliente, está en tensión. El giro logístico está en marcha, pero no es una solución.

El nodo del flujo

El tubo East-West es un sistema de transporte a presión. El petróleo se bombea desde Abqaiq, donde se centralizan los yacimientos del Golfo, hacia Yanbu, puerto en el Mar Rojo. El sistema está compuesto por 13 estaciones de bombeo, cada una con una potencia de 12 MW. La presión operativa es de 120 bar. La temperatura media del fluido es de 45 grados Celsius. El tubo tiene un diámetro interno de 1,2 metros. La corrosión es monitoreada con sensores de ultrasonidos cada 50 km. Los repuestos para las bombas están almacenados en Riyadh, a 400 km de distancia.

El tiempo de reparación para una estación de bombeo es de 72 horas. El tiempo de sustitución de un tramo de tubo de 10 km es de 14 días. El sistema no prevé respaldos. El flujo es único. El dato revela una vulnerabilidad operativa: cada interrupción requiere un intervención logística compleja. El sistema no fue diseñado para un tiempo de respuesta rápido. El nodo no es el canal, es el tubo mismo. El giro es un giro.

Quién paga y quién gana

El costo de operación del tubo es de 120.000 dólares al día. El costo de mantenimiento preventivo es de 3,5 millones de dólares al año. El costo de transporte desde Yanbu a Asia es de 180 dólares por barril. El costo de transporte desde Hormuz a Asia es de 120 dólares por barril. El costo adicional es de 60 dólares por barril. El costo total de transporte aumentó un 50%. El margen de Aramco disminuyó un 12%.

El puerto de Yanbu aumentó las tarifas de descarga un 25%. El puerto de Jeddah perdió el 40% del tráfico. El puerto de Dubai vio un aumento del 30% de tráfico. El precio del petróleo Brent subió a 108 dólares por barril. El precio del diésel en India subió a 1.200 dólares por barril. El costo de producción del fertilizante en Europa aumentó un 22%. El costo de producción del cemento en Turquía aumentó un 18%. El costo de producción del acero en Corea del Sur aumentó un 15%. El costo de producción del chip en Taiwán aumentó un 10%. El costo de producción del medicamento en India aumentó un 8%.

Cierre

Si debo extraer una conclusión, el tubo East-West no es una solución estratégica. Es un giro logístico que expone el petróleo saudita a nuevos cuellos de botella físicos y temporales. El sistema está en tensión, no en resiliencia. El riesgo no es la cerradura del canal, sino la sobrecarga del tubo mismo. Los dos indicadores a monitorear en los próximos meses son: el tráfico portuario de Yanbu y el precio del petróleo Brent. Si el tráfico de Yanbu supera los 4 millones de barriles al día, el sistema está sobrecargado. Si el precio del Brent supera los 115 dólares por barril, el sistema está en crisis. El giro está en marcha, pero no es una solución.


Foto de Sonika Agarwal en Unsplash
Los textos son elaborados automáticamente por modelos de Inteligencia Artificial


Fuentes & Verificaciones