Una caída de 609.000 barriles y un bloque offshore que cambia el juego
En la semana terminada el 13 de febrero de 2026, las reservas de crudo estadounidenses disminuyeron en 609.000 barriles, una cifra que parece insignificante frente al récord de crecimiento de las reservas estratégicas. Pero a 1.200 kilómetros al este de Caracas, otro número está reescribiendo las reglas: el bloque offshore Stabroek en Guyana produce 1,2 millones de barriles por día, con un objetivo de 2 millones para 2026. Este volumen, generado por 60 plataformas marinas y un oleoducto de 120 km que conecta los campos al refinería de Loran, representa un tercio del PIB de un país con 800.000 habitantes.
La geografía submarina que transforma a un país
El bloque Stabroek, descubierto por ExxonMobil en 2015, se extiende sobre 6,5 millones de hectáreas. Las operaciones extractivas se basan en plataformas semisumergidas que operan a 1.500 metros de profundidad, con un sistema de separación del crudo y agua marina a bordo. El crudo es bombeado a través de tuberías de 30 pulgadas de diámetro hasta la refinería de Loran, construida en 18 meses con una inversión de $12 mil millones. Este complejo, único en Sudamérica, tiene una capacidad de 250.000 barriles por día y sirve como centro para el transporte marítimo hacia Estados Unidos y Europa.
La cadena de control y sus implicaciones
ExxonMobil posee el 45% del bloque, con una participación a largo plazo que incluye la obligación de reinvertir el 20% de las regalías en infraestructuras locales. La Guyana, a través de la Agencia Energética de Guyana, gestiona el 15% restante, pero la verdadera palanca estratégica reside en la tubería. Construida con acero ASTM A53 Grade B, tiene un mantenimiento programado cada 18 meses y requiere 45 días para una sustitución completa. Cualquier interrupción, como la registrada en 2024 por un fallo eléctrico, cuesta $7 millones al día en pérdidas de producción.
Quién paga y quién gana en la cadena de valor
El crecimiento exponencial de Guyana ha impulsado el precio del petróleo local por encima del Brent en 3 dólares por barril, gracias a la calidad del crudo (API 35). Exxon aumentó sus ingresos un 22% en 2025, pero el gobierno guyanés vio crecer las entradas de regalías un 40%. El costo para la población es evidente: el índice de precios al consumidor subió un 15% en 2025, con un aumento del 30% en los costos energéticos industriales. En Caracas, la producción de crudo se redujo a 1,8 millones de barriles por día en 2025, con una caída del 25% respecto al 2020.
Monitorear la sedimentación de las tensiones
A mi juicio, el verdadero juego se decidirá en los próximos meses a través de dos indicadores: la tasa de producción del bloque Stabroek (que debe superar los 1,5 millones de barriles por día para junio) y la capacidad efectiva de la tubería Loran-Port Kaituma, que actualmente opera al 78% de su capacidad teórica. La disputa territorial con Venezuela, que requiere un arbitraje internacional, podría acelerar o retrasar la expansión del proyecto, pero el verdadero nudo sigue siendo la capacidad de Exxon para mantener su cuota de mercado en un contexto de creciente competencia con las nuevas descubrimientos offshore en Colombia.
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