Dos nuevos buques para los cables del futuro
El 20 de febrero de 2026, Orange Marine encargó dos nuevos buques para la instalación y reparación de cables submarinos a VARD, compañía noruega perteneciente al grupo italiano Fincantieri. Los buques, basados en el diseño VARD 9 03, serán construidos en el astillero de Colombo Dockyard en Sri Lanka. El encargo se enmarca en una colaboración iniciada en 2012, cuando VARD diseñó el buque CS Sophie Germain, ya en servicio para Orange Marine.
Estos buques están diseñados para operar en entornos marinos complejos, con un sistema de instalación de cables de 2.500 toneladas y un sistema de posicionamiento dinámico para mantener la precisión durante las operaciones. La capacidad de reparación a gran escala permite intervenciones en profundidades de hasta 6.000 metros, un requisito esencial para los nuevos cables de alta capacidad.
La elección de Colombo Dockyard, un astillero con experiencia específica en proyectos de instalación de cables, reduce los costes de producción en comparación con los astilleros europeos. La entrega está prevista en 24 meses, con una inversión total estimada en torno a los 150 millones de euros.
Arquitectura y cadena de suministro
El diseño VARD 9 03 integra tecnologías avanzadas de instalación de cables, incluyendo un sistema de tracción de baja vibración para evitar daños a los cables durante la instalación. Los buques están equipados con laboratorios de control de calidad a bordo, con instrumentos para testar la resistencia eléctrica y la capacidad de transmisión en tiempo real. Esto reduce la necesidad de intervenciones correctivas en mar abierto.
La cadena de suministro incluye componentes clave como los motores de instalación de cables producidos por Siemens Energy y los sistemas de navegación suministrados por Kongsberg. El mantenimiento ordinario requiere repuestos específicos, a menudo disponibles solo en proveedores especializados en Asia. El tiempo medio de reparación para fallos críticos se estima en 4-6 semanas, con costes de intervención que superan los 2 millones de euros por buque.
La posición estratégica de Sri Lanka permite una logística eficiente hacia los principales corredores de instalación de cables, incluyendo el trayecto Europa-Asia que atraviesa el Golfo de Bengala. La elección del astillero de Sri Lanka reduce los costes de mano de obra en un 35% en comparación con una construcción en Noruega.
Impacto económico y actores involucrados
Orange Marine, filial de Orange S.A., gastará aproximadamente 120 millones en la compra y el entrenamiento del personal. La compañía prevé un aumento del 15% en los ingresos ligados al mantenimiento de los cables para 2028, gracias a la capacidad de intervención en nuevas rutas. VARD, con este encargo, refuerza su posición en el mercado global de buques especializados, con un aumento del 20% en los ingresos trimestrales.
Colombo Dockyard, que ya ha construido el buque KDDI Cable Infinity, verá un incremento del 10% en el volumen de ventas anual. El astillero deberá afrontar costes de entrenamiento para el personal local, con una inversión en formación de 8 millones de euros.
Sri Lanka, a través de esta colaboración, busca posicionarse como centro de manufactura naval de alta tecnología.
La instalación de los nuevos cables será gestionada por un consorcio entre Orange Marine y Google, que ya ha encargado 12.000 km de cables para el proyecto Dunant. El mantenimiento diario involucrará equipos de 12 técnicos por buque, con turnos de 18 meses en mar abierto.
Monitorización y perspectivas
El cumplimiento de la entrega de los buques para 2028 y el tráfico en los cables del Golfo de Bengala serán indicadores clave. La capacidad de Orange Marine de reducir los tiempos de intervención de 45 a 30 días para 2027 demostrará la eficacia del modelo. La narrativa sobre la independencia digital europea se enfrenta a la realidad de una logística que depende de proveedores asiáticos y astilleros de Sri Lanka. El desfase entre las declaraciones políticas y la complejidad operativa sigue siendo una constante estratégica.
Foto de Jack Prommel en Unsplash
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